Según datos del INEGI, la variación anual del Índice de Precios al Productor en la construcción para mayo de 2022 fue de 16.7%, donde los precios de cemento y concreto aumentaron 13.6%, mientras que los productos de alambre y los productos metálicos presentaron alzas de 26.32% y 23.51% respectivamente; siendo los derivados del acero los que ponen mayor presión sobre los desarrollos industriales, dada su mayor volatilidad.
Hasta el momento, la mayor parte de los modelos de negocio de las desarrolladoras han permitido absorber los incrementos presentados en los periodos anteriores, sin embargo, la persistencia de las presiones inflacionarias podría limitar el margen de acción de las desarrolladoras. Si bien, los aumentos en los insumos no ocasionan que el desarrollo de los proyectos se vea frenado, sí generan modificaciones significativas en los planes de inversión y posteriormente, en los precios de salida de naves industriales.
Los datos de Market Analysis muestran que actualmente se tiene un registro de 96 naves en construcción, y el grueso de estas se concentra en el Norte y el Centro del país; siendo los mercados de Monterrey, Ciudad de México, Tijuana y Ciudad Juárez los que cuentan con mayor número de desarrollos. Derivado de lo anterior, podemos esperar un alza significativa no solo en los precios de salida de las naves en construcción, sino también en los precios de los espacios industriales existentes, sobre todo en los mercados que muestran mayor dinamismo.
Durante las últimas semanas ha sido evidente que el fin de la inflación elevada no está cerca, pues es claro que aún no se ha llegado al techo de la inflación y que la Reserva Federal junto con los demás bancos centrales, incluyendo Banxico, están dispuestos a continuar con el aumento de tasas sin importar lo que esto ocasione; con tal de contener el crecimiento generalizado de los precios.
Hasta el momento, los mercados bursátiles han resentido fuertemente la persistencia de las presiones y lo más probable es que los diversos procesos económicos que se entretejen en estos tiempos tengan repercusiones negativas en los niveles de inversión de los meses subsecuentes, por lo que el impacto que esto tenga en el sector inmobiliario puede ser adverso.
Lo cierto es que tendremos que mantener especial interés en el monitoreo de los indicadores y las medidas que tomen las autoridades de política monetaria para combatir la tendencia inflacionaria.
Fuente: Índice Nacional de Precios al Productor, INEGI y Market Analysis.